Amigo visitante gracias por venir:
Te muestro mis pinturas, bocetos y dibujos.Expongo mi obra al aire libre los domingos por la mañana de 10 a 14h. en la Plaza del Conde de Barajas en el Madrid de los Austrias, junto a 35 compañeros pintores. Este evento viene celebrándose hace mas de 30 años y está reconocido de interés cultural por el Ayuntamiento de Madrid.
No se si habréis tenido el placer de conocer Normandía, si no es así, os lo recomiendo sin miedo a equivocarme. Uno de los lugares que mas me ha gustado este verano ha sido Étretat. ¿Qué os voy a decir? Un paisaje mágico, sin igual, unido a la emoción de saber que sobre estos bellísimos acantilados posaron sus caballetes Monet, Courbet y otros grandes maestros. Me parece un atrevimiento pero no me pude resistir y tomé unos apuntillos, salvando las distancias claro está. Estoy segura que ningún pintor puede contemplar estos paisajes sin sucumbir a la tentación.
Y aquí me tenéis completamente absorta sin darme cuenta que tenía una espectadora.
Agosto 2010.Unas vacaciones muy especiales.
Hoy no madrugamos tanto y relajadamente nos preparamos para el siguiente trayecto, calculábamos que por la tarde llegaríamos a nuestro primer destino programado.
Hasta Etretat fuimos por comarcales o regionales, como se llamen allí, atravesando campiñas inmensas, zonas boscosas francamente imponentes, ciudades y pueblos dignos de postales, tiempo soleado y algo de calor para a continuación caer violentos chaparrones que nos dejaban el parabrisas como la patena.
Nos llamó la atención un puente sobre El Sena que por sus desniveles parecía que estábamos en un tobogán............Si os apetece seguir leyendo y ver las fotografías de Étretat os dejo el siguiente enlace MI BLOG DE VIAJES "elviajerosinprisa"
ÉTRETAT
El paraje de Etretat en país de Caux atrae la atención de Monet desde el invierno de 1868-1869. Más tarde, el artista vuelve aquí cada año entre 1883 y 1886. Como numerosos pintores, en particular Gustave Courbet, Monet queda seducido por el aspecto pintoresco del lugar. De modo que se inspira en él en cerca de cincuenta cuadros.
La configuración de "estos altos acantilados taladrados por estos singulares agujeros a los que llaman Puertas" (Maupassant, Adieu, 1884) proporciona un carácter particular al paisaje. El mayor de estos tres boquetes en los acantilados, la Manneporte, "enorme bóveda por donde pasaría un buque" (Maupassant, La Roche aux Guillemots, 1882), aparece solo en dos cuadros de Monet. Esta obra se puede fechar en 1885, por analogía con el otro cuadro, de idénticas dimensiones, firmado y datado en 1885: La Manneporte, vista tomada desde abajo en el Philadelphia Museum of Art.
Durante este mismo año, Monet se ve mucho con Maupassant, que reside en Etretat. El escritor elige este lugar como marco de varios de los Cuentos y Relatos cortos. La sensibilidad del escritor que se expresa a lo largo de estas páginas descriptivas corresponde estrechamente a la del pintor. Esta vista de los acantilados ilustra, por otro lado, los vínculos existentes entre pintura y literatura, en el siglo XIX, tanto como el arraigo de Monet por la costa normanda.
Asimismo, los repetidos estudios de acantilados por Monet, constituyen el anuncio de las "series" que iban a desarrollarse bajo su pincel durante la siguiente década.
De la fiesta taurina, me gusta su plástica, su color y movimiento. Esto es quizá difícil de comprender y no me extraña, quizá otro pintor lo entienda mejor, o en realidad no hace falta, hay muchísima gente que les ocurre lo mismo y es que muchos sufrimos una fuerte contradicción que no sabemos explicar. Simplemente separamos mentalmente, no analizamos lo que está pasando y fijamos nuestra atención, por lo menos a mi me pasa, en la parte exterior del espectáculo. En fin, yo pinto tauromaquias porque existen y porque yo deje de pintarlas no dejarían de existir las corridas de toros.
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En la tauromaquia, la banderilla (también llamada rehilete o garapullo) es un palo delgado, de unos 70 a 78 centímetros de largo, recubierto y adornado con papel picado y con un hierro en un extremo, a modo de arpón, empleado en la lidia para clavarlo de dos en dos en el cerviguillo del toro.
Las banderillas reciben también el nombre coloquial de avivadores o alegradores, porque sirven para reanimar y excitar al toro sin quitarle fuerzas, después de la dureza y la quietud del tercio de varas. Son una reliquia del toreo primitivo y de las fiestas populares, donde se empleaban arpones y otros instrumentos análogos para enfurecer al toro. Antiguamente se clavaban de una en una y no pareadas, como se hace hoy día. Pepe-Hillo ya menciona a fines de siglo XVIII que se consideraba de gran mérito clavarlas a pares, no habiendo variado apenas su técnica desde entonces.
Normalmente, son los subalternos quienes realizan este cometido, llamados por ello banderilleros, si bien excepcionalmente puede realizarlo el espada, para lucirse al son de la música o cuando es especialmente diestro en esta suerte.
Se adornan las banderillas llamadas de lujo con cintas y flores. En las corridas reales o de beneficencia suelen llevar unos adornos en forma de faroles de papel o tela que se rompen al clavar los palos y dan suelta a varios pájaros allí encerrados.
Las banderillas de a cuarta tienen de largo unos 25 cm y sólo se usan en determinadas ocasiones por ser mucho más difícil el ponerlas, dado su corto tamaño.
La de fuego son iguales a las comunes en longitud y van provistas cerca del harpón o pincho de un trozo de yesca encendido que al clavar prende fuego a unos cartuchitos de pólvora con petardos que al estallar queman la piel del toro, enardeciéndole. Se emplean con los toros que no toman varas, en lugar de los antiguos perros de presa. Se llaman también de castigo.
La suerte de banderillas se llama también parear, desde que la suerte se efectúa poniendo las banderillas a pares, a diferencia de lo acostumbrado antiguamente, cuando se clavaban de una en una, llevando el banderillero un capote en al otra mano para defenderse del derrote del toro. El innovador fue, según noticias, el licenciado Falces, a fines del siglo XVIII.
Según parece, mientras otras suertes han decaído desde los tiempos de Montes, Romero y Costillares, la de banderillas se ha perfeccionado notablemente, influyendo los adelantos introducidos por toreros como Antonio Carmona "Gordito", Rafael Molina "Lagartijo", Fernando Gómez "El Gallo",Rafael Guerra "Guerrita", Antonio Fuentes y otros, que antes de ser espadas fueron buenos banderilleros.
Contribuyó también a sostener en su apogeo la lucida suerte la costumbre introducida hace unos años de que los matadores tomen los palos a petición del público.
Aranda de Duero, una ciudad que apoya el arte y a los artistas.
Viajar con mi autocaravana conociendo lugares, admirar la arquitectura , descubrir a la vez que retrato con mis acuarelas los bonitos rincones en pequeños apuntes que posteriormente utilizo para hacer mi obra, es algo que vengo haciendo habitualmente.
En esta ocasión ha sido Aranda de Duero. Seguramente no os descubriré nada nuevo puesto que Aranda ya es bastante conocida por sus preciosas calles y plazas medievales, por su rivera del río Duero, que además da nombre internacional y denominación de origen a los extraordinarios vinos de toda la comarca.
En esta ocasión permitidme que os diga que el placer ha sido doble. He podido pintar y disfrutar de este precioso lugar y a la vez participar con mi obra de una magnífica feria de arte al aire libre en la plaza mayor. Aranda apuesta por el arte. Esto dice mucho de este bonito pueblo, de sus habitantes y numerosos visitantes que miraban, ojeaban, preguntaban, se interesaban y hasta en algunos casos compraban pintura. Debo decir que los tiempos que corren no son muy boyantes para el arte, y en esta ocasión las ventas no han sido para tirar cohetes paralelamente como es lógico a los tiempos, sin embargo, me quedé con la boca abierta al comprobar la exquisita presentación y extraordinario trabajo que Mario Pascucci su organizador, realizó de la feria. Con la que creo impagable ayuda de la asociación Encuadra y el apoyo de la concejala de cultura.
No creo equivocarme diciendo que auguro gran futuro a esta feria de arte. "No quiero" equivocarme, porque los artistas y los de Castilla León en particular, menos si cabe, no tenemos muchas oportunidades de mostrar nuestra obra de esta forma y tratar directamente con el público de tu a tu, sin gente por medio. Por eso deseo profundamente que ésta haya sido la primera de muchísimas futuras ediciones de ARTEARANDA. Lo deseo de todo corazón por Aranda y por nosotros, los artistas.
Homenaje a Manuela Vargas:
Era una bailaora de gran personalidad que transmitía en su baile con estilo propio, como la gente grande. En el vídeo que dejo abajo de este post, podéis verla bailar por peteneras de una forma que emociona y acongoja. Afortunadamente tenemos esta nueva tecnología que nos permite a todos los mortales admirar a grandes genios como Manuela. Es una gran suerte. No os perdáis el vídeo que no tiene muy buena definición por ser muy antiguo, pero merece la pena.
La Petenera es un cante con copla de cuatro versos octosílabos que al ser cantada se convierten generalmente en seis, por repetición de uno de ellos y el añadido de otro ajeno a la copla. Cante difícil, de entonación pausada, solemne, emotiva y a veces sentenciosa, revestido siempre de leyenda y al que se le atribuido que para los gitanos ha tenido siempre "mal fario". Por ello los cantaores calés han evitado cantarla e incluso oírla.
¿Cuál fue el origen de la petenera?. Si ya el mundo del flamenco está compuesto por un entramado de mitos y leyendas en el caso de este cante el misterio envuelve su raíz y parte de su desarrollo. Sebastián Estébanez Calderón en su "Fiesta en Triana" cita ciertas coplillas a quienes los aficionados llaman "perteneras" y dice que "son como seguidillas que van por el aire más vivo, pero la voz penetrante de la cantaora dábanles una melancolía inexplicable".
Es sabido que en Sevilla estaba de moda el cante por peteneras en el año l879 y, con posterioridad, las coplas populares por este estilo fueron muy conocidas en 1881, ya que en este año hubo una gran escasez de víveres y este hecho tuvo popular reflejo en los cantes por este estilo hasta tal punto que se bautizó dicha fecha como "el año de las peteneras", que tuvo su reflejo en la siguiente copla:
Del año de las peteneras nos tenemos que acordar que anduvo la Pura y Limpia en el canasto del pan.
Hipólito Rossy, después de dejar sentado que "de la petenera se ha hecho más literatura que de todas las demás canciones que componen el folklore andaluz y levantino" afirma que "es errónea de que la petenera data del siglo XIX, ya que el ritmo y compás de este cante según el citado autor "se corresponde con el de algunas "villanescas" del siglo XVI, aunque hay indicios de que sea de época anterior, como el romance de Gerineldo (siglo XII ? ), en versión musical de Arcos de la Frontera". Y apoya su idea de la antigüedad de este canta en que los judíos sefarditas residentes en los Balcanes cantan la petenera entre su repertonio de "viellas" canciones de España, incluso con la popular copla que se refiere al nombre de la Petenera, la que le atribuye ser "la perdición de los hombres". Lógicamente, si los judíos de los Balcanes conocían el cante de la petenera era porque también lo conocían sus antepasados expulsados de España. Y concluye Rossy: Hay la creencia de que la petenera es cante de origen semita, lo que no sería nada de extrañar, pues muchos judíos fueron trovadores y juglares y entre estos se cultivó el cante popular". Parece abonar la posición de este autor la existencia de una letra de peteneras muy conocida, que refleja una escena de ambiente netamente judío:
¿Donde vas bella judía, tan compuesta y a deshora? Voy en busca de Rebeco que estará en la sinagoga.
Para Arcadio Larrea, el supuesto de que el origen de la petenera es judío carece de fundamento. Para este autor la letra anteriormente transcrita demuestra un conocimiento absoluto de las costumbres judías ya que, por una parte Rebeco no aparece entre los nombres de barón judíos y por otra las mujeres judías no asistían a la sinagoga.
Otra teoría la procedencia hispanoamericana de la petenera, en base al contenido de determinadas letras de este cante, como , por ejemplo:
En La Habana nací yo debajo de una palmera allí me echaron el agua cantando la petenera.
También se trata de apuntalar este teoría sudamericana de este cante en razón a la posible etimología, en base a su procedencia de Peten, comarca de Guatemala.
Demófilo reflejó en su conocida obra su criterio con relación al tema: "Aunque las peteneras no han estado de moda en Sevilla hasta el año 1879, convienen todos los cantadores en que son antiguaas y en que deben su origen a una cantaora de flamenco llamada La Petenera, a quienes unos hacen natural de Málaga y otros de La Habana. ¿Pero qué significa este mote o apodo de La Petenera, ya que no es nombre como el de Soledad, ni palabra que se encuentre tampoco en los diccionarios gitanos que conocemos?. He aquí una pregunta que podemos contestar satisfactoriamente, a nuestro juicio merced a los autorizados informes del célebre cantaor Juanelo. Petenera o Patenera, nos dijo éste, es igual a Paternera, esto es, natural de Paterna. Semejante afirmación es para nosotros digna de crédito: 1º, porque aunque algunos suponen que La Petenera era de Málaga, otros aseguran que era de la provincia de Cádiz; 2º porque en esta provincia hay efectivamente un pueblo llamado Paterna de la Rivera; 3º, porque la conversión de Paternera en Petenera es perfectamente explicable por razones eufónicas y muy creíble en una raza que convierte vidriera en beriera; 4º, porque la formación de adjetivo es común y corriente; así vemos de Triana, trianera; y 5º y último, porque Juanelo, que es muy entendido en cante flamenco y completamente veraz, no tenia interés en engañarnos acerca de la patria de La Petenera, a quién él mismo llegó a escuchar. La opinión que supone a esta cantaora nacida en Málaga carece de fundamento legítimo y la que la supone oriunda de La Habana no tiene otro apoyo que el , muy cómico, por cierto, que le presta el hecho de cantarse por lo común la petenera tan pícaramente, que más parece un punto de La Habana que un cante gitano".
Para José Blas Vega los orígenes e historia de este cante se prestan a grandes confusiones. La posición de este autor coincide esencialmente con la de Demófilo a que nos hemos referido anteriormente.. Según Blas Vega "este cante debe su origen a una cantaora de flamenco llamada La Petenera, que es igual a Paternera, es decir, oriunda de Paterena de la Ribera (Cádiz) ". Las razones en que fundamenta su postura Blas Vega son muy similares a las defendidas por Demófilo, añadiendo por su parte todos los datos que han proporcionado al tradición y la leyenda sobre la vida de la cantaora.
Si realmente existió La Petenera, es muy posible que fuese la creadora del cante que lleva su nombre, aunque también pudo conocerse el cante, venido de fuera de Andalucía, como hay autores que defienden esta idea, y encontrar en Paterna de la Ribera la persona que la hizo suya dándole a la vez el nombre. En las mismas coplas por este estilo se habla de su figura, como, por ejemplo, en la muy conocida de:
Quién te puso Petenera no te supo poner nombre, que debía haberte puesto la perdición de los hombres.
La leyenda de La Petenera ha quedado reflejada en las coplas de este estilo, donde se refleja a esta figura como a unja mujer de fuerte personalidad y, en cuestiones amorosas, como una sembradora de desgracias, como nos cuentan algunas letras:
La Petenera malhaya y quién la trajo a esta tierra, que La Petenera es causa de que los hombres se pierdan.
Su popularidad la acompañó hasta los últimos momentos de su vida:
La Petenera se ha muerto y la llevan a enterrar. No cabía por la calle la gente que iba detrás.
Según Hipólito Rossy las peteneras se dividen en antigua y moderna y ésta se subdivide en corta y larga. La antigua, según este autor, no la canta nadie y solo la conocen los eruditos. En cambio, la corta , que es la más conocida, es muy fácil de cantar pasablemente y muy difícil de cantarla bien, aunque los cantaores flamencos la menosprecian y la cantan de cualquier manera, sin pene ni gloria. Por último, y según el citado autor, la petenera larga estaba casi olvidada hasta que la resucitó la "Niña de los Peines" (Pastora Pavón), teniendo pocos imitadores y seguidores debido a la dificultad de su canto. La más popularizada por la Niña de los Peines dice así:
Niño que en cueros y descalzo vas llorando por la calle, ven aquí y llora conmigo, que tampoco tengo madre, que la perdí cuando niño.
Fue en los años postreros del siglo XIX cuando Medina el Viejo (José Rodríguez Concepción) dio a conocer su versión de la petenera, que desde entonces fue unida a su nombre. Este cantaor alternó en los colmaos sevillanos con cantaores más jóvenes, que tomaron de él su versión de la petenera, entre ellos don Antonio Chacón, fiel divulgador de la versión de Medina el Viejo. Posteriormente la Niña de los Peines realizó una versión propia, en base al cante de Medina el Viejo y Pepe el de la Matrona ha dejado muestra discográfica de dicho cante.
En la segunda mitad del siglo XX pocos cantaores ofrecían en su repertorio este cante. No obstante, se puede citar como grandes intérpretes de esta época a Pepe el de la Matrona, Naranjito de Triana, Rafael Romero, Fosforito, José Menese y, sobre todo, La Niña de los Peines, la voz que engrandeció y popularizó este cante en todo el ámbito flamenco.
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BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Diccionario Enciclopédido Ilustrado del Flamenco.- Ed. Cinterso. Madrid , 1988
José Blas Vega.- Temas Flamencos,- Ed. Dante.
Á. Álvarez Caballero.- Historia del Cante Flamenco.- Alianza Ed. l98l
M. Ríos Ruiz. -Ayer y Hoy del Cante Flamenco. Ed. Istmo.- Madrid, 1997
Hipólito Rossy.- Teoría del Cante Jondo.- Credsa .- Barcelona 1998.